El ginecólogo Julio Quezada alertó que una hidratación inadecuada durante el embarazo puede desencadenar contracciones uterinas y aumentar el riesgo de parto prematuro, por lo que exhortó a las mujeres en estado de gestación a mantener un consumo adecuado de agua a lo largo del día.
El especialista explicó que la deshidratación activa mecanismos hormonales que afectan directamente el útero. "Una deshidratación puede conllevar incluso a un parto prematuro o a una amenaza de parto prematuro", afirmó.
Según detalló, cuando el cuerpo se deshidrata se libera la hormona antidiurética, la cual en la mujer embarazada actúa junto a la oxitocina. "La oxitocina me produce contracciones a nivel del útero.
Entonces, esta relación de la deshidratación me va a conllevar directamente a contracciones uterinas", manifestó el profesional de la salud.
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