La intervención, que incluyó una abdominoplastia, se realizó el 25 de febrero en un centro quirúrgico de Cincinnati y en un inicio fue considerada exitosa.
Sin embargo, durante el postoperatorio su estado empeoró repentinamente, quedando sin respuesta, lo que obligó al personal médico a practicar maniobras de reanimación.
Posteriormente fue trasladada a un hospital, donde se confirmó daño cerebral severo tras varios minutos sin oxígeno.
Tras días conectada a soporte vital, su familia decidió desconectarla, reabriendo el debate sobre los riesgos de estas cirugías.
Olivo informa




No hay comentarios:
Publicar un comentario